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martes, 14 de enero de 2014

La bici pública llega a Madrid

Buena noticia para el aire que respiramos en Madrid: el 1 de mayo de 2014 Madrid estrenará su sistema de bici pública. Tras varios años de retraso, (el Plan Director Ciclista de Madrid fue aprobado en 2008, y la propuesta de bici pública fue lanzada en 2010), no tener bicicleta propia no va a ser excusa para desplazarse en bici por la capital.

Dando este paso, Madrid deja de ser la única gran ciudad española, y una de las pocas capitales europeas, que no contaba con este servicio. Esto hace que por fin Madrid, o mejor dicho, sus dirigentes, tomen en serio la opción de la bicicleta, algo que sus ciudadanos ya estaban empezando a considerar por su cuenta: en 2012, 1 de cada 100 desplazamientos producidos en la ciudad se realizaba a pedales, consiguiendo un espectacular aumento en el uso de la bici de un 27 %.

Ciclista solitario en la Puerta de Alcalá
La principal novedad del servicio es que las bicicletas serán eléctricas. De esta manera, Madrid, además de dejar de ser de las pocas ciudades en España y en Europa sin servicio público de bicicletas, como ya se ha comentado, pasa a ser la primera que contará con bicicletas eléctricas para sus ciudadanos.

Esto puede resultar llamativo, pero bien pensado es muy útil y puede animar a mucha gente a probar el servicio, ya que uno de los grandes hándicaps del uso de las dos ruedas en la capital es que hay muchas cuestas, y por eso mucha gente no se atreve a coger la bici, o simplemente le da pereza.

Así es como van a ser (más o menos) las bicis públicas madrileñas
Las bicis eléctricas serán más o menos como la de la imagen, aunque trabajadores de la capital las están probando y la empresa encargada del servicio realizará las modificaciones que sean precisas. De inicio, el sistema contará con 1560 bicicletas, y al menos 3120 anclajes, es decir, como mínimo 2 anclajes por cada bicicleta puesta a disposición de los ciudadanos, para garantizar que haya anclajes libres en los puntos de destino.

Estas 1560 bicicletas y 3120 anclajes se repartirán entre las 120 estaciones fijas que se podrán a disposición de los usuarios. La mayoría de las estaciones  contará con 25 anclajes, aunque los habrá de 20, 30, 50 y hasta 100 anclajes en zonas estratégicas. Estarán ubicadas en puntos de interés, y una distancia de 300 metros. Además, el operador habilitará estaciones móviles de 75 plazas, que servirán para cubrir grandes eventos y picos de demanda.

Mapa provisional de los anclajes de bicis
Al principio pueden parecer pocas bicicletas, pero la idea es que poco a poco la cantidad aumente, y el mapa se amplíe. También es importante tener en cuenta que un servicio público de bicicletas hace que se incremente el uso de la bici privada.

El objetivo es captar usuarios del coche, de tal manera que el porcentaje de desplazamientos en bici, actualmente del 1%, alcance el 3% en el año 2016. Como referencia, en Sevilla esta cifra es del 6%, y en Copenhague alcanza el 40%. Evidentemente no podemos comparar con Copenhague, dada la cultura ciclista que existe tanto en la capital danesa, como en toda la zona norte de Europa. En cambio, el ejemplo de Sevilla es muy bueno, ya que son cifras asumibles  para Madrid a medio-largo plazo, incluso teniendo en cuenta las diferencias entre Madrid y Sevilla, respecto a la orografía (en Sevilla apenas hay cuestas), y el clima, que invita más a usar la bici.

El caso es que por fin los madrileños podrán contar con un servicio de bici pública, y además no podrán poner la excusa de que “en Madrid hay muchas cuestas”, ya que serán eléctricas. Puede que al principio el funcionamiento del sistema resulte algo confuso, pero con el tiempo todas las piezas encajarán haciendo que cada vez más gente aparque el coche, y coja la bici, pública o privada, reduciendo el tráfico y sus emisiones, haciendo que Madrid sea un poco más limpio.

martes, 3 de diciembre de 2013

¿Por qué Madrid tiene "boina"?

Esto no es nada nuevo. Todos los años lo podemos ver en las noticias, sobre todo por estas fechas: Madrid tiene boina. Aunque se ha hablado mucho sobre este tema, no siempre es explicado, por eso vamos a intentar explicarlo de una forma breve y muy sencilla, con muy pocos conceptos, para que todo el mundo pueda entender qué es y por qué se produce.

Capa de contaminación sobre la capital

Esta capa de contaminación se produce por un fenómeno conocido como inversión térmica, que hace que los gases emitidos en las ciudades se acumulen, y suele producirse en los núcleos urbanos grandes.

Para no aburriros en exceso, os voy a explicar muy por encima cómo se produce la inversión térmica: las ciudades absorben energía durante el día, provocando que las temperaturas sean superiores a las que se registrarían si no existiera la ciudad. Esto hace que la temperatura de la atmósfera, que en condiciones normales desciende con la altura, aumente. Al aumentar la temperatura en capas superiores, las capas inferiores, que son las que tienen contaminantes, no pueden ascender, acumulándose porque no se pueden dispersar.

Por otro lado, la causa de que haya tanta contaminación en las ciudades es la utilización de combustibles fósiles, principalmente por la calefacción de los edificios y por el tráfico. Centrémonos en el tráfico: según datos del Ayuntamiento de Madrid, la ciudad cuenta con 1.206.839 turismos, a los que habría que sumar camiones, autobuses, motocicletas y otro tipo de vehículos no incluidos en ese dato. Tal cantidad de coches hace que diariamente se emitan grandes cantidades de gases y partículas a la atmósfera.

Obviamente, no todos estos coches circulan al mismo tiempo, pero resultaría muy positivo reducir este número en la medida de lo posible. Si circulan menos coches, lógicamente se emiten menos gases. También se reducirían los atascos, lo que también reduce la emisión de gases, ya que los coches que circulan lo harían durante menos tiempo.

Tubo de escape emitiendo contaminantes

Por supuesto todo esto es mucho más complejo, pero puede que visualizándolo de una manera más simple, nos ayude a comprender este problema, y en consecuencia, intentar remediarlo. En este caso, acciones individuales como dejar el coche aparcado y usar el transporte público, pueden parecer insignificantes, pero si se consigue que cada vez más gente lo haga, poco a poco el problema irá desapareciendo, y consigamos ver un cielo limpio.
Cielo limpio que permite ver la Sierra